Nuestra historia

La tierra también abraza.

Antes de que alguien lo sirva, antes de que alguien brinde, el agave ya fue abrazado muchas veces.

I

La tierra

En los Altos de Jalisco la tierra es roja, terca y generosa. Guarda el agua de las lluvias para los meses secos y se aferra a la raíz como quien no quiere soltar. Ahí, en Jesús María, el agave crece despacio, entre seis y siete años, sin que nadie lo apure.

Ese es el primer abrazo: el de la tierra que lo sostiene hasta que está listo.

II

Las manos

Después vienen las manos. Las del jimador que conoce el campo de memoria y corta corto, sin cogollo, para quedarse solo con lo mejor de la piña. Las de quien cuida el horno de piedra durante un día entero. Las de quien escucha la fermentación y sabe esperar.

Ninguna de esas manos sale en la etiqueta, pero todas están en la botella.

Foto próximamenteLos maestros tequileros en Destilería El Sabino
III

El tiempo

Lo hacemos sin prisa porque así se hacen las cosas que importan. Veinticuatro horas de cocción y otras tantas de reposo. Cinco o seis días de fermentación abierta. Dos destilaciones.

Podríamos acortar cada paso. Decidimos no hacerlo.

IV

El cuidado

Cuidar es fijarse en lo que nadie ve: la temperatura del horno, el punto exacto de cada corte, el agua de pozo profundo con la que el tequila llega a su grado. Es escribir la receta en cada botella para no tener nada que esconder.

Es el oficio de los maestros tequileros Oscar Vázquez Camarena y Roberto López, y de toda la gente que trabaja con ellos.

V

El abrazo que sigue

Al final, el abrazo cambia de manos. Pasa a la mesa, a la sobremesa, a la persona que llegó de lejos o a la que nunca se fue. Hay 400 formas de estar cerca y queremos acompañar todas las que se pueda.

Del corazón del agave al corazón de quien lo recibe.

Foto próximamenteLas manos detrás de Abrazo
Foto próximamenteEl campo en Jesús María

Lo que nos mueve

Cinco formas de abrazar.

Cercanía

Hacemos tequila para compartir, no para presumir. Cada decisión empieza preguntando con quién se va a servir.

Proceso honesto

Contamos cómo se hace, paso por paso, y lo escribimos en la botella. Si algo se hizo, está ahí.

Raíz viva

Somos de los Altos de Jalisco y de su tierra roja. Respetamos el tiempo del agave y a la gente que lo trabaja.

Emoción compartida

Un buen tequila se recuerda por el momento en que se sirvió. Queremos estar en esos momentos.

Brazos abiertos

Para quien sabe mucho de tequila y para quien apenas empieza. Aquí todos caben.

Sigue · El procesoAhora, cómo se hace.